Cuando Elizabeth Oliveras abrió Burbujas Swim School en Puerto Rico, no esperaba que los espacios se llenaran casi de inmediato. "Desde el primer día esos espacios se llenaron casi a totalidad," dice. Lo que sí la sorprendió fue lo rápido que creció la carga administrativa, mensajes de WhatsApp sin responder, pagos sin identificar, y libretas llenas de información que dependían únicamente de su memoria.
Una misión que va más allá del deporte
Burbujas enseña a nadar de forma segura y divertida, para niños y adultos de todas las edades. En Puerto Rico, isla rodeada de playas y ríos, Elizabeth no lo ve solo como un deporte: "Más que divertido, es necesario."
Comenzó dando clases a domicilio con la meta clara de tener su propio local algún día. Cuando lo logró, el crecimiento fue inmediato. Y con ese crecimiento llegó un problema que nadie anticipa: ¿cómo manejas 40 estudiantes, sus padres, sus pagos y sus horarios cuando eres una sola persona?
El antes, todo en todos lados
Elizabeth es honesta sobre sus limitaciones: "Definitivamente soy low tech." Y no por edad, tiene 23 años, sino por preferencia natural. "Siempre he optado por escribir en libreta." Su sistema antes de Puny era una mezcla de lo que tuviera disponible:
- WhatsApp para mensajes y coordinación con padres
- Libreta física para datos de clientes
- ATH Móvil para recibir pagos
- Google Docs cuando hacía falta guardar algo
- Su memoria para conectar todo lo anterior
El problema no era que estas herramientas fueran malas por sí solas, era que no se conectaban entre sí. "Muchas cosas dependían plenamente de mi memoria. Y eso no es recomendable."
El problema de los pagos
Uno de los puntos más frustrantes era ATH Móvil. Sin una forma de obligar a las personas a identificarse, los pagos llegaban sin contexto:
- Personas enviaban el pago sin poner nota
- A veces mandaban la cantidad incorrecta
- A veces enviaban al número personal en vez de la cuenta de negocio
- El pago llegaba de alguien que ella no reconocía
Siempre lo resolvía. Pero siempre pasando trabajo innecesario, revisando el historial, enviando mensajes, verificando uno a uno. Calcula que ocurría hasta cinco veces al mes. "Siempre los cachábamos, pero pasando un poquito de trabajo."
El punto de quiebre
Cuando Burbujas se mudó al local y comenzó a recibir un alto volumen de solicitudes, Elizabeth también estaba empezando estudios graduados. Dos cosas grandes al mismo tiempo.
"Fue bastante overwhelming. Y yo tenía que buscar de qué manera mejorar esto, minimizar este tiempo, porque no voy a poder cumplir bien con los clientes ni con mis responsabilidades académicas."
Había probado otras opciones: hacer todo manual (no era sostenible), intentar crear websites más complejos (nunca los terminó, nunca le gustaron lo suficiente para publicarlos). "No voy a publicar algo que ni yo misma entiendo. ¿Cómo voy a ayudar a un cliente si yo tampoco lo entiendo?"
Cómo usa Puny hoy
Hoy Elizabeth usa Puny de dos maneras principales, y cada una resuelve un problema específico que tenía antes.
Formularios de solicitud. Antes de tener cualquier conversación con un cliente potencial, les envía un link de Puny con un formulario de solicitud. Captura los datos clave desde el principio y luego les manda toda la información relevante según su perfil.
"Antes era un baldeo de preguntas distintas que podía extenderse días. Ahora los detalles más importantes les llegan desde el principio, y si alguien quiere inscribirse, el proceso ya está claro."
El shop privado. Esta es su movida favorita, y la más inteligente. Burbujas tiene un shop en Puny, pero no es público. Solo las personas que tienen el link pueden acceder. No aparece en ninguna búsqueda ni en su perfil de Instagram.
Cuando toca renovar paquetes de clases, simplemente comparte el link por el grupo de WhatsApp de padres activos. El shop les pide el nombre del estudiante y teléfono. Pagan. Confirmación automática. Listo.
El shop también obliga a los clientes a identificarse al pagar, lo que eliminó completamente el problema de los pagos sin identificar que tenía con ATH Móvil.
Además, como sus grupos son pequeños (tres niños de edades y niveles similares), mantener el shop privado le permite controlar la logística. "No repartimos los espacios ni los grupos a lo loco. Hay una logística detrás. Ese shop privado me permite ese control."
Dos servicios, un solo link
Antes de abrir el local, Elizabeth usaba Puny de una manera más sencilla pero igual de estratégica: tenía un link en su bio de Instagram con información de Burbujas, clases de natación y servicios de salvavidas.
"A veces le enviaba el link a alguien que me preguntaba por salvavidas. Si no sabían que también dábamos clases de natación, pues de paso lo veían. Y me llegaban estudiantes de ahí."
Un solo link que servía como herramienta de ventas y de mercadeo al mismo tiempo.
"Antes de Puny, el negocio estaba empezando. Ahora estamos corriendo."
Los resultados
- Menos de la mitad del tiempo en gestión de pagos y renovaciones
- Cero confusión sobre quién pagó qué
- Preguntas repetitivas bajaron significativamente
- Clientes reciben información completa desde el primer contacto
- Se ve más profesional frente a sus clientes
- Pasó de diez herramientas distintas a tres
"Siempre hay una preocupación de que algo no esté en orden. Ahora es mucho menos. Mucho menos."
A quién le recomendaría Puny
"Principalmente a small business owners que estamos empezando y buscando maneras de simplificar todo. Pero le veo utilidad para muchas cosas, no necesariamente tienes que tener una escuela."
Y si alguien todavía está dudando: "Si estás buscando algo simple, efectivo, local de Puerto Rico, te lo recomiendo cien por ciento. Especialmente si estás empezando, esto es una buena opción para comenzar."
Lo que más le cambió a Elizabeth fue simple: ahorrar pasos. No necesitaba una solución perfecta ni compleja. Necesitaba algo que funcionara, que fuera fácil de entender, y que creciera con ella. A los 23 años, con 40 estudiantes, estudios graduados y una escuela de natación que sigue a capacidad máxima, parece que lo encontró.
¿Tu negocio todavía depende de tu memoria? Empieza gratis en Puny y descubre cuántos pasos te puedes ahorrar.